Muy buenas noches, ministros, compañeros en el Cuerpo Místico de Cristo; es una bendición y privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.
Sabemos que vamos a tener la victoria en todas las labores que hagamos, las cuales siempre las hacemos basados en lo que está prometido para nuestro tiempo. Siempre ahí está el éxito, en cada edad y dispensación: en que Dios dirige las cosas y muestra lo que hay que hacer.
(Si tienen un libro por ahí de Las Edades, y también de Los Sellos…; el de Los Sellos, de Las Edades, si tiene alguno por ahí).
Vamos a leer aquí el… Gálatas, capítulo 4…
(Es bueno que en todas las reuniones se tenga Las Edades, Los Sellos y Citas, en todos los países, por si Miguel o si yo los necesitamos, ya que, como llevamos mucho equipaje, algunas veces no podemos llevar muchos libros).
Gálatas, capítulo 4, verso 4, dice:
“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,
para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!
Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”.
Y ahora, ¿cuántos saben cuándo Dios envió a Su Hijo Jesucristo? Cuando vino el cumplimiento del tiempo, ahí fue que lo envió. Porque Dios siempre, para todas las cosas… (pueden tomar asiento).
Estaba dicho que sería en Belén de Judea que nacería[1], y ahí tenía que nacer; aunque su madre y José vivían en Nazaret, pero tuvieron que ir a Belén de Judea en un tiempo que ellos normalmente no irían. Con una mujer que estaba ya por el tiempo de dar a luz, ¿quién se va a mover a pie, o en burro, en mulo…? (¿o en qué otra forma, Miguel?, no había otra forma), para ir a otra ciudad.
No fue porque ellos quisieron ir, sino porque había llegado el tiempo, el tiempo se había cumplido; y por consiguiente tenía que cumplirse el nacimiento del Mesías en Belén de Judea.
(¿Ah?, sí. ¡Ah, muchas gracias!).
Hay otros pasajes… (La 186 por ahí me…, de ahí en adelante, Miguel, me… por favor. [Hno. Miguel: ¿Ciento…?] 86).
Hay otros pasajes bíblicos que dicen: “El tiempo se ha cumplido” (por Isaías por ahí). [Hno. Miguel: Eso es… “El tiempo se ha cumplido”, eso está en Marcos por ahí, donde Él habla; pero… Eso está en Marcos 1 por ahí; 1:14 por ahí] Vamos… vamos a verlo aquí en Marcos 1:14… (¡ah, gracias!, Benjie) 1:14 al 15 de Marcos, capítulo 1, dice:
“Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios (¿ve?, predicando el Evangelio del Reino),
diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”.
¿Para qué tiempo fue que… fue proclamado que el tiempo se había cumplido? Para el tiempo en que el precursor y Jesús estaban por allí. Y fue encarcelado Juan, y Jesús viene clamando que el tiempo se ha cumplido.
Pero el tiempo… ¿qué tiempo, y para qué? Se había ya cumplido el tiempo para la Venida del Mesías; y por lo tanto había llegado el tiempo para la Edad de la Piedra Angular de aquel entonces, con la cual o la cual es la Piedra de Corona de la Iglesia del Antiguo Testamento; y la Iglesia del Antiguo Testamento estaba bajo la Ley (el pueblo hebreo).
Y por consiguiente, para el tiempo final del Nuevo Pacto y de la Dispensación de la Gracia, tenemos la venida del precursor de la Venida del Señor, el cual con su Mensaje…; porque es con el Mensaje siempre, que trae el precursor, que introduce a aquel al cual él le está preparando el camino; le prepara el camino con el Mensaje y lo introduce con el Mensaje. O sea que el Mensaje es el que presenta siempre al que viene después del precursor.
Por eso Juan con su Mensaje dijo: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”[2]. ¿Ve? Con su Mensaje lo presentó. Y con su Mensaje también fue que anunció que iba a venir; él decía: “Entre vosotros está uno al cual ustedes no conocen, el cual es primero que yo, y es mayor que yo (está anunciándoles que va a venir uno); el cual les bautizará con Espíritu Santo y Fuego”[3].
Y cuando lo ve, dice: “¡Ese es el hombre!”.
¿Ve? Con su Mensaje él prepara el camino, precursa la Venida del Señor; está anunciándoles que va a ser una persona que va a aparecer entre ellos; y les dice que Ese es el que los va a bautizar con Espíritu Santo y Fuego; les dice que Ese es mayor que él, que Juan. Y se goza de la Voz del Esposo, que es el Mesías; cuando le dicen… le hablan acerca de uno, de Jesús, que bautiza más personas que él, le siguen más personas que a él, que a Juan; y Juan dice que “no puede hacer nada el hombre, si no le fuere dado de Dios”.
San Juan, capítulo 3, verso 22 en adelante, dice:
“Después de esto, vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba”.
En otro lugar dice: “Aunque Jesús no bautizaba, sino Sus discípulos”[4].
“Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.
Porque Juan no había sido aún encarcelado.
Entonces hubo discusión entre los discípulos de Juan y los judíos acerca de la purificación.
Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él.
Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.
Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.
El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente (con) de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido.
Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”.
Ahora vean, ese es un testimonio muy bonito de Juan el Bautista con relación a Jesús; ahí muestra que Juan no tenía celo de Jesús.
Aunque una noticia así, para cualquier líder religioso de aquel tiempo y de nuestro tiempo: que uno que viene a ser discípulo de él, que Juan lo bautiza (ve el Espíritu Santo que viene sobre Él, y ve todas estas cosas que ocurren bajo el ministerio de Juan), y que después esa persona vaya a estar predicando y que vaya a tener más gente que él, y que vengan más personas que a él, y que bautice más gente que Juan el Bautista; eso le podía causar celo a cualquier líder religioso de aquel tiempo y también de nuestro tiempo.
Pero a Juan no le causó celo, sino que él dio testimonio de que ese es el Esposo. Y al identificarlo como el Esposo, vean, encontramos que entonces tiene que surgir un pueblo que sea Pueblo-Novia o que vaya a ser Esposa de ese hombre, de ese mensajero.
Y ahora, ese es un testimonio muy hermoso que Juan da acerca de Jesús.
Y lo mismo hizo el reverendo William Branham; él habló acerca de lo que tiene que acontecer en nuestro tiempo. Él habló también diciendo… (esa tampoco tiene la…; pero aquí lo podemos conseguir, Miguel, no te preocupes).
Aquí encontraremos que el reverendo William Branham, en el libro también de Los Sellos, dice que “no habrá dos aquí al mismo tiempo”; y si así fuera, entonces él crecerá y el hermano Branham menguará.
Por lo tanto, para nuestro tiempo hay muchas cosas que tienen que suceder conforme a las profecías, conforme a las visiones y profecías que el Espíritu de Dios dio a través del reverendo William Branham, y a través de los apóstoles, de Jesús y de los profetas del Antiguo Testamento; y todo tiene que venir en línea con la Palabra profética; “porque no hará nada el Señor, sin que revele Sus secretos a Sus siervos Sus profetas”[5].
Ahora, para nuestro tiempo tenemos grandes promesas, y tienen que ser cumplidas. Y como Dios para cada cosa que Él ha prometido tiene un tiempo: el tiempo para Él cumplir la Visión de la Carpa y cumplir todo lo que fue visto en la Visión de la Carpa tiene que llegar.
El reverendo William Branham trató de alcanzar esa promesa. Dice [Los Sellos, pág. 474]:
“[173]. Yo no sé quién será (está hablando entonces de una persona. Cuando dice: ‘Yo no sé qué será’, pues no sabe si es hombre o mujer o alguna otra cosa; pero cuando dice: ‘Yo no sé quién será’, ya se refiere a una persona), ni qué va a suceder. ¡No sé! Solamente sé que esos Siete Truenos contienen el misterio por cuya razón hubo silencio en el Cielo”.
Por lo tanto, si escuchamos la Voz de los Siete Truenos (que es la Voz de Cristo, el Ángel Fuerte, el Espíritu Santo viniendo y hablándonos), entonces vamos a saber lo que es ese secreto o misterio por el cual hubo silencio en el Cielo; vamos a saber cuál – qué es el contenido del Séptimo Sello, que causó silencio en el Cielo; qué es lo que dice o muestra el Séptimo Sello cuando fue abierto.
Y ya en otros pasajes ha dicho él que el Séptimo Sello es (¿qué?) la Venida del Señor; y por consiguiente, solamente los Siete Truenos es quien puede dar a conocer – o lo que puede dar a conocer ese misterio.
¿Y qué son los Siete Truenos? La Voz de Cristo, la Voz del Espíritu Santo, en Apocalipsis, capítulo 10. Ese Ángel Fuerte que desciende del Cielo es el mismo Ángel del Pacto que libertó al pueblo hebreo. En la página 57 de Los Sellos, ahí lo dice; y en la 59 también nos habla de ese Ángel Fuerte, el cual es el Ángel del Pacto, el Mensajero a Israel.
Ahora, sigue diciendo:
“174. Quizás sea ahora el tiempo y la hora cuando aparezca esta gran persona que hemos estado esperando. Quizás este ministerio, por el cual he tratado de convertir a la gente a la Palabra, ha servido de fundamento. Si así es, entonces les estaré dejando para siempre”.
El ministerio de Juan el Bautista sirvió de fundamento para la Venida del Señor; fue el profeta mensajero que estuvo anunciando, en el tiempo correspondiente para la aparición, la Venida del Señor, estuvo anunciando la Venida del Señor: que sería cumplida en ese tiempo.
Y Juan tampoco moriría de viejo sin que Él estuviera allí. Y Juan (aunque murió…) estando allá en la cárcel, y ya en la cárcel, manda a preguntarle a Jesús, con dos discípulos, si Él era el que habría de venir o esperarían a otro.
Ahí pues, él no esperaba quedar preso. Recuerden que Juan creía en la Venida del Reino, en la Venida del Rey y todas estas cosas, y quizás no tenía un conocimiento completo (como Jesús) acerca de cuál era todo el Programa que se iba a desarrollar en la Venida del Mesías.
Y los judíos y los líderes religiosos esperaban al Mesías para establecer el Reino en aquel tiempo; no sabían acerca de que tenía que morir; eso no lo comprendían bien, aunque estaba en las profecías.
“[174]. Quizás este ministerio, por el cual he tratado de convertir a la gente a la Palabra, ha servido de fundamento. Si así es, entonces les estaré dejando para siempre. (¿Para cuánto tiempo? Para siempre. Cuando lo volvamos a ver será en el cuerpo glorificado). No habrá dos aquí al mismo tiempo. Y aun si así fuera, él crecerá y yo menguaré (lo mismo que Juan dijo).
[175]. El misterio de ese (Séptimo) Sello no fue revelado, porque fueron Siete Truenos que tronaron, y allí está perfectamente, porque ninguno sabe nada al respecto, no estaba escrito. Entonces estamos en el fin”.
Y ahora, todo lo que está prometido para ser cumplido, lo vamos a ver cumplido. No es algo que si “tal vez va a ser así o no”; el Espíritu Santo va a cumplir lo que corresponde a este tiempo. Como el Espíritu Santo mismo ha estado haciendo de edad en edad: Cristo en Espíritu Santo ha estado en Su Iglesia cumpliendo la promesa de cada edad, la Palabra prometida de cada edad, y por consiguiente ha estado cumpliendo (¿qué?) el Programa de Dios para cada edad en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo.
Ese mismo Espíritu Santo (que es Cristo en Su cuerpo angelical, el Ángel del Pacto que acompañaba al pueblo hebreo, que acompañaba a Moisés, que le hablaba a Moisés; y que encontró en una ocasión a Jacob, y Jacob lo agarró y no lo soltó hasta que recibió la bendición de ese Ángel, el cual es Cristo) ha estado en medio de Su Iglesia, ha estado subiendo a Su Iglesia de etapa en etapa, y hablándole a Su Iglesia por medio de Sus mensajeros.
Y para nuestro tiempo ha subido ¿dónde? El Espíritu Santo ha subido: ha subido a la Edad de la Piedra Angular; y ahí nos ha llamado y nos ha subido a la Edad de la Piedra Angular. Esa es la edad en donde el Espíritu Santo estará cumpliendo las promesas de nuestro tiempo; las cuales no pudieron ser cumplidas en otro tiempo, porque no eran para otra u otras edades.
Y ahora, el reverendo William Branham vio lo que venía; y él trató de alcanzar esas promesas, creyéndolas, trató de ponerlas por obra, trabajar para que se cumplieran; pero no era para su tiempo; y por consiguiente, no pudieron ser cumplidas en su tiempo.
Ahora, miren cómo la promesa de la venida del precursor, el Espíritu Santo la cumplió allá, dos mil años atrás, en Juan el Bautista.
Es que el Espíritu Santo usa personas para cumplir lo que Él prometió. Prometió la Venida del Mesías, y la cumplió en un hombre llamado Jesús. Y así ha sido todo el tiempo. Prometió para Israel la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud de Egipto, y la cumplió usando un hombre llamado Moisés; porque el hombre, el ser humano, es el socio de Dios.
Como socios de Dios es que estamos en la Obra del Señor trabajando, y por eso nos han sido dados talentos[6]; y también en la otra parábola dice que fueron dados minas[7]; las dos cosas habla de dinero. (Era… las dos eran una moneda, ¿verdad?, una mina; y así por el estilo).
Y lo que ha sido dado…
Es como un padre rico, le da dinero a un hijo: “Vamos, hijo, a poner un negocio; los dos vamos a ser socios”; establecen el negocio, el padre lo ayuda en todo momento que necesite, y el hijo va trabajando; y establece un gran negocio. Y el hijo dice: “Este negocio, pues… aquí yo soy socio con mi papá, esto es de mi papá”. Pero cuando muere, ¿de quién queda? Del hijo. O sea que estaba trabajando, el hijo, estaba trabajando para sí mismo sin darse cuenta.
Hay unos lugares muy importantes que no debemos pasar por alto en el Programa de Dios para nuestro tiempo.
Miren este pasaje (hay otros lugares): dice en la página 471 del libro de Los Sellos, dice… Eso es cuando estaba tratando de colocar un gabete, cordón (o no sé cómo más le llaman), a un zapatito de bebé. [Agujeta] ¿Ah? [Agujeta] Una agujeta. (¿Cómo le llaman ustedes a los zapatos que tienen un cordón? [Cordón/cintas] Cordón o cinta). Y ese zapatito pues representaba al pueblo de la edad séptima, pueblo pentecostal. Y le dice:
“[161]. ‘No puedes enseñarles las cosas sobrenaturales a los bebés pentecostales. ¡Déjalos!’. Entonces…”.
Vean ustedes, le dice a Elías: ‘¡Déjalos, Elías!’; y por consiguiente el ministerio de Elías dejó la séptima edad.
“[161]. Entonces me alzó y me colocó en un lugar muy elevado, donde había una reunión, y parecía una carpa o una especie de catedral”.
¿Ve? No podía definirla como una carpa, sino una carpa…, una especie de catedral; o sea que tenía cualidades de carpa y de catedral; era muy grande también.
Y él siempre trató de conquistar esa promesa; porque él lo que vio allí fue tan grande, que todo lo que él había visto no era comparable con lo que él vio en ese lugar.
“[161]. Yo miré, y así a un lado parecía que había una cajita, un lugar pequeño. Y esa Luz que ustedes ven sobre la fotografía estaba hablando con alguien más arriba de donde yo estaba. Se fue volando de donde yo estaba, y se fue a posar sobre la carpa, y dijo: ‘Te encontraré allí. Esto será la Tercera Etapa, y no se lo dirás a nadie’”.
Ahora, la Tercera Etapa, vean ustedes, es para ser manifestada en toda su plenitud, ¿dónde? En una Carpa. Y de la Tercera Etapa depende la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de los vivos.
Cuando el pececito…, que estaba muerto sobre el agua por media hora[8], y Dios le dijo… le había dicho que, Dios a él (y él se lo hizo saber a los que iban con él): que iban a… la gloria de Dios iba a ser manifestada. En la resurrección, aunque sea de un pececito, y es una resurrección hecha por Dios: eso es la gloria de Dios siendo manifestada. Y aquello fue tipo y figura de la resurrección de los muertos en Cristo.
Como también la resurrección de Lázaro[9] fue tipo y figura de la resurrección de los muertos en Cristo, que va a ser llevada al cuarto día. Cuarto día… Edad luterana: primera día; edad wesleyana: segundo día; edad pentecostal: tercer día; y Edad de la Piedra Angular: cuarto día. ¿Ve?
Ahora, sigue diciendo:
“162. Y allá en el Cañón Sabino, Él me dijo: ‘Esta es la Tercera Etapa (eso fue cuando le cayó la espada en la mano; y la espada representa ¿qué?, la Palabra de Dios)’. Hay tres cosas muy grandes que acompañan la Tercera Etapa. Una de ellas se abrió ayer, otra hoy, y queda una cosa que no puedo interpretar, porque está en un idioma desconocido”.
¿Ve? Desconocido para él. No la pudo interpretar, porque…
Es como si se le dice a usted, o usted escucha que está siendo hablado algo bien importante, que está siendo revelado un misterio, y usted sabe que va a ser revelado ese misterio, y usted va para escuchar la revelación de ese misterio; y si se lo ha-… y lo hablan en chino; ¿qué entendió usted? Nada.
Así que… Le pasó así a él. No fue en chino, no dice que fue en chino; en algún otro idioma que él no conocía.
“[162]. Pero estuve allí parado, y lo vi directamente; y esta es la Tercera Etapa, lo que viene. Y el Espíritu Santo de Dios… ¡Por eso fue que todo el Cielo estuvo (¿qué?) en silencio!”.
Y ahora vean, el Espíritu Santo va a estar ahí en el cumplimiento, y será el que llevará a cabo el cumplimiento de esa visión.
El Espíritu Santo en Juan el Bautista cumplió la promesa de la venida del precursor, estuvo en Juan cumpliendo la promesa. Y por eso todo lo que Juan llevó a cabo en todo su ministerio no era una obra humana; era la Obra de Dios por medio del Espíritu Santo usando a Juan el Bautista.
Por eso en una ocasión Jesús pregunta a aquellos líderes religiosos delante del pueblo: “El bautismo de Juan, ¿es de los hombres o es de Dios?” – o sea: “¿es de los hombres o es del Cielo?”[10].
—“(Si decimos que es de Dios, va a decir: ‘¿Y por qué ustedes no creyeron y se bautizaron?’. Y si decimos que es de los hombres, el pueblo cree que Juan el Bautista es profeta y nos puede apedrear). No sabemos”.
Y ahora, era una Obra de Dios efectuada por el Espíritu Santo a través de Juan el Bautista, cumpliendo el Espíritu Santo la promesa del precursor: precursando, preparándole el camino al Señor; preparando un pueblo, teniendo un pueblo bien apercibido, bien conocedor de lo que Dios había prometido para ese tiempo; y dándoles a conocer, y confirmándoles, que lo que Dios ha prometido en cuanto a la Venida del Señor es para aquel tiempo, y que está en medio de ellos.
Y después Juan dice… y Juan dice: “Yo no sé quién es, no lo conozco”. Pero ya después, cuando lo bautiza, y ya…: “Yo no lo conocía, pero el…, pero…”, entonces les presenta al Señor: “Él es el que les bautizará con Espíritu Santo y Fuego”.
Y si la gente estaba buscando y esperando el bautismo del Espíritu Santo y Fuego, ¿van a seguir a Juan? Juan llegó hasta donde tenía que llegar: bautizar a la gente y anunciarles que después de él venía otro.
El bautismo en Espíritu Santo nos da el nuevo nacimiento, nos da el cuerpo angelical; y por consiguiente produce una transformación interior. Pero luego tenemos la promesa de que vamos a recibir una transformación física: un nuevo cuerpo físico pero glorificado.
¿Bajo el ministerio de quién vendrá esa promesa a cumplimiento?, ¿bajo el ministerio del precursor? Pues no vino, ya él se fue.
Los discípulos de Juan el Bautista podían decir: “No, vamos a esperar en Juan. Aunque murió, pero él va a resucitar, y entonces vamos a recibir el espíritu: esa transformación que va a venir”. Pero Juan había enseñado que el que vendría después de él sería; por lo tanto, sería Aquel del cual él dijo: “Este es el hombre”; lo identificó con su Palabra. La Palabra de Juan fue la que identificó a Jesús.
Y ahora, la Palabra del precursor del que vendrá después del reverendo William Branham, esa Palabra será la que lo identificará, será la que estará dando testimonio de quién será; estará dando testimonio de en quién vendrá el Espíritu Santo cumpliendo las cosas que están prometidas. Por lo tanto, Dios va a cumplir lo que Él prometió.
Y ya hemos visto que siempre que se cumple lo que Dios prometió, es el Espíritu Santo cumpliendo lo que Él prometió.
Y algunas personas dicen: “No, es un hombre el que está haciendo eso”. No, es el Espíritu de Dios usando a ese hombre para el cumplimiento de Su promesa.
Y ahora, el Espíritu Santo tiene que, en este tiempo final, cumplir lo que Él ha prometido. Él no puede retractarse de lo que Él ya ha prometido. Para lo cual, mire lo que tiene que hacer Cristo en Espíritu Santo para cumplir la Visión de la Carpa, y toda otra visión correspondiente al Día Postrero. Yo les leo el pasaje y ustedes me dicen la página [Los Sellos]:
“142. Y noten ustedes: Cuando este Espíritu Santo que tenemos llegue a encarnarse, el que está en nuestro medio ahora mismo en la forma del Espíritu Santo, cuando Él llegue a ser encarnado en la Persona de Jesucristo, entonces nosotros le coronaremos como ‘Rey de Reyes y Señor de Señores’”.
[Los pastores mencionan diferentes páginas –Editor].
[Hno. Miguel: 134] 134.
Y vamos a ver otra, que esta es más fácil.
Estén tranquilos, no estamos tomando examen hoy; pues si les digo que estamos tomando examen, van a esperar el diploma.
Pero ¿saben cuál va a ser el diploma? El nuevo cuerpo. Cuando tengamos el nuevo cuerpo, ¡quedamos graduados con la nota más alta!
“[192]. Y al mismo tiempo que el diablo cae del Cielo y se encarna en un hombre, el Espíritu Santo sube y viene encarnado en un hombre”.
[Hno. Miguel: 146]
Ahora, vamos a otra por aquí [Los Sellos, pág. 352]:
“[107]. Y sucederá que al tiempo cuando el anticristo venga en su plenitud, Dios también vendrá en Su plenitud para redimirnos”.
[Hno. Miguel: 256]
¿Ve? Yo sabía que en alguna tenía que fallar (jeje); yo sabía que esta era difícil; pero está cerca: tres cincuenta y algo (y si no tienen este mismo libro, no van a encontrarla); 352, el penúltimo párrafo, ahí lo dice.
Y la página… [Los Sellos, pág. 256]:
“121. Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre. Esa es la gran diferencia entre los dos”.
Esa es la diferencia entre Cristo y el anticristo.
[Hno. Miguel: 256] Esa es más… más facilita.
[Los Sellos, pág. 469] “153. ¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era muy raro? Me pareció muy distinto a los demás. Estaban en una constelación con tres a cada lado y uno arriba; y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda hacia la derecha, ese sería el séptimo Ángel. Él era más brillante y significaba más para mí que los demás. Les dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia el Oriente. Les dije también que: ‘Me levantó, me alzó’. ¿Se acuerdan?
154. Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el Séptimo Sello, lo cual he mantenido como una pregunta en mi mente toda mi vida”.
Cuando voló el séptimo ángel de la séptima edad para el oriente, llegó hasta Egipto; y ahí le fue ordenado que ahí le – que se detuviera y no llegara a Israel[11].
Pero este Ángel puede volar para el oriente sin ningún problema.
Ahora, recuerden que los ángeles venían de oeste a este.
Y es el que tiene el Séptimo Sello; por lo tanto, es el único que podrá dar a conocer el misterio del Séptimo Sello, porque él es el que tiene el Séptimo Sello.
Así que el Séptimo Sello y la revelación del Séptimo Sello, y los Siete Truenos, y la Visión de la Carpa, todo eso está conectado; y no se puede cumplir una cosa sin la otra. Aunque de momento se irán cumpliendo una primero y otra después, así por el estilo, pero todo va a llegar a un cumplimiento total.
Por lo tanto, vamos a decir: el Espíritu Santo va a estar trabajando en el proyecto de La Gran Carpa Catedral, donde Él va a manifestarse en toda Su plenitud.
Porque siempre la Obra de Dios es hecha por el Espíritu Santo, que es el Ángel del Pacto; y por consiguiente, así como obró la Obra para cada edad —el Espíritu Santo a través del velo de carne de cada edad—, así lo hará en el Día Postrero.
Y vamos a ver el cumplimiento de esa labor. Será una Obra no humana: del Espíritu Santo, pero por medios humanos.
La Obra de Dios siempre es realizada por medios humanos, pero es una Obra Divina; así ha sido siempre y así tiene que seguir siendo, porque Dios no cambia Su forma de obrar.
Miren, allá en el tiempo del hermano Branham…, vamos a ver por la página 12 del libro de Citas (aquí me es un poquito más difícil; porque si leo la cita aquí, después no les puedo dar el número de la página, de la página de aquí de Citas). Vamos a ver en la página 12, que dice… página 12, párrafo 95 y 96 (tenemos que leer el texto, y también ver lo que dice el párrafo anterior y el párrafo que le sigue, para ver si están juntos), dice[12]:
95 – “[4] Y va a ser alguna cosa hermosa…”.
En el párrafo anterior está hablando de la Carpa. Dice[13]:
94 – “[3] El hermano Boze, yo pienso, lo llevó, y el ‘Heraldo de Su Venida’ lo llevó (dice ‘llevólo’, pero esa no es la forma de acá de nosotros). Yo pienso la ‘Voz de Sanidad’ lo tendrá este próximo mes (o sea, fue publicado, la Visión de la Carpa; está aquí hablando en el 1956). Y es una cosa grande, estoy seguro, que nuestro Señor Jesús se está preparando para hacer (o sea, para hacer algo).
4 Y yo casi no me puedo esperar para entrar a esta Carpa”.
95 – “[4] Y va a ser alguna cosa hermosa. Y yo solo sé que Él lo va a hacer poco antes de Su Venida. Y yo siento que nosotros somos parte de ello”.
Y ahora vean: “Muchas veces…”, el otro párrafo dice[14]:
96 – “[49] Muchas veces está escrito entremedio de las líneas”.
Para nosotros sería “entre líneas”. Como cuando se habla o se escribe algo, pero que detrás de la letra hay otro significado adicional.
Por ejemplo, cuando se dice: “La higuera reverdecerá”, pues lo literal es un árbol reverdeciendo, pero el significado que hay detrás es: “Israel surgirá como una nación libre y soberana”, ¿ve?
96 – “50 Cuando obtengamos nuestra Carpa grande y la paremos en alguna parte, entonces tomaremos el tiempo para hablar de esas cosas que están entre las líneas (o ‘entre líneas’). Observa la resurrección y las cosas, cómo se mueve allí”.
Y ahora, ya sabemos que va a haber algo de resurrección y que se va a mover allí de todo eso.
También hay promesa de que va a venir un tiempo en que miembros del cuerpo, que le falten a las personas, van a ser creados[15]. Y con la resurrección, el que tenía una pierna menos: va a resucitar en un cuerpo con dos piernas; un cuerpo perfecto y glorificado. Y en la transformación también: al que le falte un brazo o una pierna —al ser transformado— va entonces a tener el cuerpo completo nuevo, eterno, joven y glorificado.
Pero también el mismo cuerpo físico mortal: a personas que les falten algunas partes del cuerpo, también les van a ser restaurados.
Todas esas cosas van a estar siendo manifestadas en el cumplimiento de la Visión de la Carpa, en donde el Espíritu Santo va a estar allí obrando.
Vean, el reverendo William Branham vio la Columna de Fuego moverse hasta ese lugar, vio también al Ángel; él descendió con el Ángel a ese lugar. Por lo tanto, va a ser algo grande lo que va a estar pasando allí.
Ahora vean, antes de ir adentro del lugar, el reverendo William Branham ya estaba viendo maravillas que estaban allí sucediendo. O sea que no… no es el ministerio del reverendo William Branham, aunque es el ministerio de Elías. Por eso él dice… miren aquí, en la página 136 del libro de Citas, dice… le hacen la pregunta; dice[16]:
1208 – “[Pregunta 253] ‘¿La Novia, antes de que venga Jesús, Ella tendrá todo poder del Espíritu Santo para hacer milagros, levantar muertos, y así sucesivamente, como en la lluvia tardía, y es esta lluvia tardía para los 144.000 judíos? ¿Tendrán todos los ministros esto, y estamos solo esperando la Venida?’. (…)
197 [Respuesta] Ahora, lluvia tardía, 144.000 judíos, no; eso es cuando Elías y Moisés… Allí es donde los milagros tienen lugar. Las cosas que la gente ha estado buscando, los pentecostales, por milagros, pero donde eso tendrá lugar será debajo de Elías y Moisés. (…)
198 Solo debemos esperar la Venida del Señor”.
Y Él viene ¿con quién? Con Sus Ángeles.
Así que es bajo el ministerio del quinto Elías y segundo Moisés que los milagros, dice el reverendo William Branham que van a estar sucediendo.
Por lo tanto, ¡Elías vuelve!: “Yo recorreré esta senda, este camino (ese camino ministerial), una vez más, nuevamente”: por quinta vez. Es el Espíritu Santo bajo el ministerio de Elías (que está operando) diciendo que recorrerá nuevamente el camino, esa senda ministerial.
Y también en la página 166 dice [Citas][17]:
1485 – “[6] ¿Habrá otro avivamiento (pregunta: ‘¿Habrá otro avivamiento?’), veré otro tiempo?’. Tan solo recuerden, del occidente vendrá un Jinete en un caballo blanco. Recorreremos esta senda una vez más (otra vez). (…) Es una promesa”.
Por lo tanto, la bendición grande está para el occidente; y ya la séptima edad terminó, en donde se cumplió esa séptima edad allá en Norteamérica. Ahora solamente queda la América Latina y el Caribe para cumplir esas visiones, esas profecías.
Por lo tanto, así como se movió el Espíritu Santo, Cristo en Espíritu Santo, de una edad a otra, y de una nación a otra, y de un continente a otro; de Norteamérica: para algún lugar se mueve. Y por eso el… cuando escuchó los Siete Truenos, dice que estaban en un idioma desconocido[18]; o sea, se mueve para un lugar en donde se estará hablando, se estará predicando; no será inglés.
Así que la Tercera Etapa se estará manifestando en un idioma, bajo la Tercera Etapa estará siendo hablada la Palabra; esos Truenos estarán emitiendo sus voces.
O sea, Cristo, el Ángel del Pacto, el Espíritu Santo, el Ángel Fuerte de Apocalipsis 10, estará hablando nuevamente en Su Iglesia en una nueva edad: la Edad de la Piedra Angular. Y ahí es donde lo vamos a ver manifestado, y lo vamos a ver cumpliendo la Visión de la Carpa, y cumpliendo —por consiguiente— todo lo que Él ha prometido hacer, o todo lo que fue visto por el reverendo William Branham que estaría haciendo el Espíritu Santo en esa Carpa Catedral.
Pero el Espíritu Santo tiene que obrar, manifestarse, para la construcción de ese lugar también; por lo tanto, estará el Espíritu Santo moviéndose.
Si fuera en el tiempo de Lutero, el Espíritu Santo en Lutero estaría trabajando en el proyecto de La Gran Carpa Catedral; y veríamos a Lutero al frente trabajando. Ese era el proyecto de Lutero aparentemente para la gente; pero no; era el proyecto del Espíritu Santo para esa edad.
Si fuera en el tiempo de Wesley, pues veríamos el Espíritu Santo a través de Wesley con el proyecto de la construcción de La Carpa Catedral.
Si fuera en el tiempo del reverendo William Branham, veríamos al reverendo William Branham con el proyecto de La Carpa Catedral, él frente a ese proyecto con todos los ministros trabajando en la construcción de esa Carpa Catedral. Él trató de conquistar esa promesa, pero no le fue dada esa bendición.
Él dice ahí, por la página 12 parece que es, vamos a ver… (aquí no les puedo dar la página). Vamos a ver si la encuentro, esta página, aquí. En la última página de este librito (y yo creo que ustedes lo tienen): “Será como fue dicho: la Visión de la Carpa” (¿o “Será como fue dicha la Visión de la Carpa”?).
[Hno. Miguel: “Será como fue dicho”, fue en…] “Será como fue dicho”, entonces lo…
[Hno. Miguel: … por eso le pusieron los dos puntos “Será como fue dicho:…”. (…) Si tú lo dices al revés, diría: “La Visión de la Carpa será como fue dicha”, lo pusimos al revés].
Vamos a – dice[19]:
“Tenía que ser Dios y Su Obra, ninguna lengua podría decirlo. Yo estoy ahora listo para ese ministerio; siento que si me estirara, lo alcanzaría…”.
Y ahí está hablando de la Visión de la Carpa; dice ahí que cabrían como 20.000 personas, calculando él lo que vio. Dice:
“… si me estirara, lo alcanzaría”.
Así que el ministerio del cuarto Elías se tiene que estirar al ministerio del quinto; el del cuarto, si se estira, llega al quinto ministerio de Elías. Pero siempre Dios obra, y el ministerio que usa ahí, ya después, para usarlo de nuevo: tiene otro velo de carne.
Lo que algunas personas han pensado es que el cuarto Elías después vendrá a ser el mismo quinto Elías; pero eso no lo pensó así el reverendo William Branham.
En la página 408, [pregunta] 17, dice [Los Sellos]:
“17. ‘Hermano Branham, ¿es el séptimo ángel con el espíritu de Elías, el mismo Elías enviado a los 144.000 judíos durante los tres años y medio de la tribulación después del rapto? Algunos estamos enredados con esta enseñanza’.
138. No. No es el mismo. Son dos hombres distintos. Eliseo, que vino en la forma o lugar de Elías, no fue Elías. Y cuando el espíritu de Elías vino sobre un hombre llamado Juan el Bautista, tampoco fue Elías. Y el hombre, el séptimo ángel, el mensajero enviado al final de la Edad de Laodicea, no será Elías literal; será más bien un gentil a su pueblo.
139. Entonces, el espíritu de Elías viniendo en esta ocasión a esta gente, será un judío. Porque siempre uno es enviado a su propio pueblo. Esa es mi revelación”.
Ahí pueden ver que el reverendo William Branham se sale de ese terreno del quinto Elías, y se identifica solamente como el hombre en el cual está operando el Espíritu Santo el ministerio del cuarto Elías.
Por eso, siendo el cuarto Elías, no tenía nada que ver con los judíos, y le fue prohibido ir a ellos.
¿Qué les llevaría el cuarto Elías? El Evangelio de la Gracia; pero no les podía llevar el Evangelio del Reino; porque solamente es para el ministerio de Moisés y Elías la predicación del Evangelio del Reino. Y los judíos, lo que están esperando es la restauración del Reino; y por esa causa el ministerio del cuarto Elías era para la Iglesia del Señor, pero no para los judíos.
La Visión de la Carpa está ligada a la Iglesia del Señor Jesucristo; pero los judíos van a ver y van a… Vamos a buscarlo aquí, y en el libro de Citas, y ya vamos a terminar. Dice… libro de Citas, párrafo 176 (voy a leer dos partecitas ahí), dice[20]:
176 – “[730] … cuando vean a Jesucristo viniendo por la Novia, ellos dirán: ‘Mirad, este es el Dios a quien esperábamos. ¡Este es Él!’. Pero Él no viene por ellos, viene por Su Novia”.
Y más abajo… Y eso será como el caso de José. Más abajo dice:
176 – “734 Cuando el Señor Jesucristo venga por Su Novia, y ellos lo vean a Él, ellos dirán: ‘Este es el que hemos esperado, allí está Él’. Él se levantará con sanidad en Sus Alas”.
Eso es lo que dice Malaquías 4, verso 2: “A los que temen mi Nombre, nacerá el Sol de Justicia, y en Sus Alas traerá salud (traerá salvación)”.
Y ahora, en la página 57 del libro de Los Sellos dice:
“‘Y vi otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza…’.
17. Ahora, si usted se fija bien, notará que esta persona es Cristo, porque aun en el Antiguo Testamento Él fue llamado el Ángel del Pacto; y Él ahora viene directamente a los judíos porque la Iglesia ha llegado a su fin. Bien, ahora continuando (dice: ‘viene directamente a los judíos’, pero vamos a ver):
‘… y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego’.
18. ¿Recuerdan el Ángel de Apocalipsis capítulo 1? Este es el mismo. Un ángel es un mensajero, y él es un mensajero a Israel. ¿Ve usted? La Iglesia está a punto de ser raptada, Él viene por Su Iglesia”.
Y ahora: “La Iglesia está a punto de ser raptada, Él viene por Su Iglesia”.
Lo que Israel va a recibir y está esperando, primero va a estar ¿con quién? Con la Iglesia-Novia del Señor, los que van a ser transformados y raptados. Y por eso la conexión entre los judíos y el cristianismo…, dice el reverendo William Branham: “Así como los judíos trajeron el Evangelio a los gentiles (eso fue por medio de Pedro y Pablo), los gentiles lo llevarán a los judíos”.
Y para eso… para eso ¿qué estará sucediendo? Vamos a ver si encontramos aquí… Ya ustedes buscarán en sus libros; este es el de Los Sellos. Ustedes busquen en la página 30 del libro de Las Edades, ahí ustedes podrán encontrar lo que dice.
En el pasaje que les dije, dice: “Así como los judíos trajeron el Evangelio a los gentiles, los gentiles lo llevarán a los judíos, y entonces…”.
Vamos a verlo aquí [Las Edades, pág. 30]:
“109. Ahora, ¿cuándo volverá el Evangelio a los judíos? Cuando se haya terminado el día de los gentiles. El Evangelio está listo para volver a los judíos. Oh, si tan solo les pudiera decir algo que está a punto de suceder ahora mismo. Esta gran cosa que está a punto de suceder recorrerá hasta Apocalipsis 11; y aquellos dos testigos, aquellos dos profetas, Moisés y Elías, llevando el Evangelio de nuevo a los judíos”.
Moisés y Elías.
En la página 458 y 459 dice que los Ángeles con la Gran Voz de Trompeta para llamar y juntar a los escogidos son Moisés y Elías, que llamarán y juntarán 144.000 (12.000 de cada tribu)[21].
Dice:
“[109]. Estamos listos. Todo está en orden. Así como los judíos trajeron el Evangelio a los gentiles, igualmente los gentiles se lo llevarán de regreso a los judíos, y el Rapto sucederá”.
Así que también van a ver algún movimiento de los gentiles, y son Moisés y Elías los que lo llevarán; y es de entre los gentiles para los judíos. Por lo tanto, estarán los ministerios de Moisés y Elías en el cumplimiento de la Visión de la Carpa, ahí es donde van a ver esa manifestación grande y van a decir: “Pues ¡esto es lo que nosotros estamos esperando!”.
Y para que al escuchar a Elías por quinta ocasión no haya diferencia doctrinal, estará el ministerio de Moisés allí, el ministerio del que les dio la Ley; por lo tanto, no va a haber problemas con ellos. Tratemos de que no haya problemas con nosotros.
Que Dios les bendiga y les guarde. Y dejo con ustedes nuevamente al misionero, doctor Miguel Bermúdez Marín, para continuar en esta ocasión.
“PALABRAS DE SALUDO A LOS PASTORES”.
[Revisión diciembre 2025]
[1] Miqueas 5:2
[2] San Juan 1:29
[3] San Juan 1:26-27, 1:30-33; Mt. 3:11; Mr. 1:7-8; Lc. 3:16
[4] San Juan 4:2
[5] Amós 3:7
[6] San Mateo 25:14-30
[7] San Lucas 19:11-27
[8] Compilación de extractos “La introducción de la Segunda Venida de Cristo a Su Iglesia”: Resurrección del pececito: págs. 235-238, párrs. 130-157 ([57-0623] “Cree desde el corazón”)
[9] San Juan 11:17-44
[10] Mt. 21:25-27, Mr. 11:30-33, Lc. 20:4-7
[11] 61-0730M “Las instrucciones de Gabriel a Daniel”, párrs. 152-157 / Libro LGCC: Pág. 41, párrs. 159-164
[12] Citas, pág. 12, párr. 95: 56-0224 “Jehová-Jireh” (párr. 4 en inglés)
[13] Citas, pág. 12, párr. 94: 56-0224 “Jehová-Jireh” (párr. 3 en inglés)
[14] Citas, pág. 12, párr. 96: 56-0224 “Jehová-Jireh” (párrs. 49-50 en inglés)
[15] Los Sellos, pág. 281, párr. 13
[16] Citas, pág. 136, párr. 1208: 64-0823M “Preguntas y Respuestas #1”, pregunta 253, párrs. 197-198
[17] Citas, pág. 166, párr. 1485: 65-1128M “El único lugar provisto por Dios para la adoración”, párr. 6
[18] Los Sellos, pág. 471, párr. 162
[19] [“Compendio de extractos por el Rev. William Marrion Branham”, pág. 187: “Carta dirigida al Rev. C. Parker Thomas. De Southern, Fines, 6-30-58”
https://imprenta.carpa.com/es/libro/tomo-compendio-wmb/]
[20] Citas, pág. 22, párr. 176: 57-1006 “Preguntas y respuestas Hebreos, Parte III”, párrs. 730, 734
[21] Los Sellos, págs. 458-459, párrs. 112-113